20 de septiembre de 2020.

“A TRAVÉS DE UN DESPLEGADO 650 INTELECTUALES PIDEN AL PRESIDENTE FRENAR SUS ATAQUES EN CONTRA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN y dejar de sembrar odio y división”. Con las mismas palabras, la casi totalidad de la prensa nacional y algunos medios internacionales de derecha, reprodujeron el “desplegado” si, de 650 “intelectuales” mexicanos que se pronunciaron por callar al presidente Andrés Manuel López Obrador. En efecto, debe aguantarse como los meros machos y soportar la diaria cascada de Fake-News (noticias falsas), diatribas y calumnias con que los medios (que han dejado de recibir las canonjías y publicidad de la que gozaron durante décadas), tratan de apabullarlo, desprestigiarlo supuestamente ante el pueblo, para poderlo controlar o, como dicen los del FRENAA, BOA y demás ofidios de la derecha mexicana: para quitarlo del poder. Así de simple, pero así de brutal en la lógica de una derecha que no se resigna al cambio. Y siguen mintiendo pues hasta difuntos fueron incluidos en el listado de “abajo firmantes”. No han aclarado quién pagó a los medios.

¿CUÁNDO EN MÉXICO SE HABÍA VISTO ALGO ASÍ? ¿POR QUÉ LOS MEDIOS CALLARON DURANTE TANTOS AÑOS? FUERON DÉCADAS DE ATROCIDADES, de saqueos al patrimonio de la nación, de privatizaciones, de estar pagando los fraudes de los banqueros como fue el caso del FOBAPROA. En fin, de explotación brutal e inicua de los trabajadores mexicanos. ¿Dónde estaban esos intelectuales que ahora suman nombres y fuerzas en contra de un hombre que se ha atrevido a cuestionar y a combatir ese injusto estado de cosas que padecimos durante varios sexenios de ignominia? La mayoría de ellos solamente muestra la molestia por haber resentido la suspensión del suministro ilegal de recursos económicos, bajo el supuesto de “pagos publicitarios”, compra de suscripciones o ediciones de libros, para ser regalados entre la alta burocracia de los regímenes anteriores, ya del PRI o del PAN, que de dicha manera compraban un silencio cómplice ante sus abusos y corruptelas. Solo así pudo el corrupto estado mexicano mantener un país “tranquilo”, sin críticas, “repartiendo”.

DESDE LUEGO QUE ESTO NO FUE GENERAL. HUBO PERIODISTAS Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN QUE DURANTE TODO EL TIEMPO QUE DURÓ EL PRIATO y luego su versión “empanizada” con Fox y Calderón, mantuvieron una posición digna ante las muchas tentaciones con las que el poder les quería seducir, cosa que no ocurrió. Y lo hicieron a pesar de las vicisitudes, los castigos publicitarios, las presiones desde las instituciones de seguridad, acaso las más oscuras y tenebrosas del Estado, las amenazas de muerte incluso y, desde luego, los tan frecuentes asesinatos de comunicadores cuya larguísima lista se ha convertido en una negra y perversa constante con la que hasta la fecha se pretende acallar las voces críticas y las inclinaciones periodísticas de investigación de los grandes problemas del México profundo. Acallaron gravemente a Carmen Aristegui, desterraron a José Gutiérrez Vivó. Otros como Nino Canún fueron sepultados en el desempleo o perseguidos como Anabel Hernández, Olga Wornat o Lidia Cacho; asesinados como Miroslava Breach o Javier Valdez.

“REFORMA”, “EL UNIVERSAL”, “EL ECONOMISTA”, “EL FINANCIERO”, “EL SOL DE MÉXICO”, TODOS LOS MEDIOS NACIONALES, REPRODUJERON EL DESPLEGADO, firmado por periodistas como León y Enrique Krauze, Marco Levario, Denise Dresser, Humberto Musacchio; analistas como María Amparo Casar, Jesús Reyes Heroles, Macario Schettino, Rafael Pérez Gay; investigadores como Raúl Trejo Delarbre, Eduardo Matos Moctezuma, Jean Meyer, Homero Aridjis y Marco Provencio, firmaron junto a políticos de la derecha tan desprestigiados como Jorge G. Castañeda, Marco Rascón, Luis de la Barreda Solórzano, Ricardo Pascoe Pierce, Javier Sicilia y Agustín Basave. Ojalá que los firmantes de tan infame “desplegado” puedan rehacer su vida en el nuevo régimen, pero con trabajo y no con prebendas para callarse lo que sí saben, mientras escriben sobre lo que no saben.

EN MÉXICO, ANTES SE ASESINABA SIN JUICIO PREVIO, SE ENCARCELABA INOCENTES, SE FABRICABAN CULPABLES Y MILES DE EJEMPLOS hay de lo que afirmo. Se perdonaba la estulticia y hasta se le enaltecía. ¿Cuándo cuestionaron a un secretario de educación que dijo a una niña de primaria que si ya sabía “ler” en lugar de leer? La niña si se atrevió. En el desplegado en cita, los “intelectuales” hablan como si en esos años no hubieran vivido en México, no recuerdan nada de lo que ocurría. Muestran amnesia o pretenden sufrir de Alzheimer. Piden respeto a su libertad de expresión cuando nunca se les ha coartado, pero niegan la del presidente y quieren callarlo. No hay congruencia. Acusan sin pruebas, mienten con descaro, se trata de mentir para exhibir a quien está enderezando el rumbo de éste país, quitándolo de las garras corruptas de quienes se han enriquecido en el inmisericorde saqueo sexenal.

CUANDO ACUSARON A ANDRÉS MANUEL DE SER “UN PELIGRO PARA MÉXICO”, YA HABÍAN COMENZADO SU CAMPAÑA DE ODIO y calumnias que luego de dos décadas han mostrado su eficacia al mantener dividido al país. Es increíble ver a gente pobre gritando improperios al presidente que, a pesar de todo, está cumpliendo su promesa de trabajar por los más necesitados. Trajeron incluso a especialistas internacionales en guerra sucia y manejo de boots en redes sociales para atacar a quien se atrevió a retar al sistema y quiso ganar la presidencia por medios pacíficos, con organización, con propuestas coherentes. Cada nota periodística, cada artículo, cada palabra que escriben, solamente sirve para seguir ahondando la división del país. Y no ha habido por parte del gobierno de la Cuarta Transformación ningún ataque, represión o censura, bueno, ni siquiera un requerimiento judicial o político a los medios que mienten y difaman cotidianamente.

NINGUNO DE SUS DETRACTORES, EN EL “TETE A TETE”, PUEDE SOSTENER UN DEBATE INTELIGENTE CON ANDRÉS MANUEL. Su conocimiento del país, de la historia y de los problemas de las comunidades más alejadas de México, desarma a los intelectuales de la derecha. Se deben ofrecer argumentos reales y fundados, para que la sociedad valore correctamente. Nadie niega el derecho de todos y cada uno de los mexicanos, intelectuales de derecha incluidos, a manifestarse libremente, según su pensamiento e incluso sus intereses. ¿Por qué entonces quieren callar a un presidente que solamente se defiende de tantos ataques falaces, arteros y sin fundamento? Desde luego no se trata de callar a nadie, sino de extender la libertad de expresión para todos, el presidente incluido. La mejor prueba del respeto del gobierno morenista de la Cuarta Transformación es que todos los medios impresos, electrónicos o digitales, siguen publicando y expresando libremente sus opiniones sin cortapiza alguna, sin represalias.

EN TODOS SUS ARTÍCULOS O MOVIMIENTOS SOLAMENTE EXPRESAN ODIO Y SU FERVIENTE DESEO DE DERROCAR AL GOBIERNO. Han llegado al extremo, como Héctor Aguilar Camín, de decirle “pendejo” al presidente o decir que debe ser asesinado. Y Andrés Manuel contesta, refuta, pero jamás los ha insultado. La derecha está, ciertamente, cosechando lo que ha venido sembrando desde hace décadas, la repulsa generalizada de un pueblo que la venció saliendo masivamente a votar por un candidato que le ofrece honestidad y trabajo en favor de los más pobres de éste país, 32 millones de votos así lo demuestran. La derecha no entiende que si los mexicanos salieron a la calle a pesar de la pandemia, para firmar en favor de que se juzgara a los expresidentes, fue porque están indignados y quieren justicia. Pero eso es lo que los lastima, saben que se acabaron las corruptelas, que el dinero público ya no va a llegar a sus bolsillos. Por eso tanto odio, tanto desprecio, tanta descalificación y mentiras.

ELLOS SON LOS QUE HAN DIVIDIDO A MÉXICO, COMO ANTES LAS ÉLITES YA LO HABÍAN HECHO EN EL PERÍODO POSTERIOR A LA GUERRA DE INDEPENDENCIA, cuando los conservadores hicieron y deshicieron a su antojo; o como en la Revolución Mexicana, o como en la Guerra Cristera. En cada etapa de la evolución de nuestro sistema político ha habido polarización, causada por esas élites que se niegan al cambio.  Y quieren mantener a los pobres en la sumisión porque eso les conviene, para seguir lucrando políticamente con sus votos en favor de gobiernos contrarios a los intereses populares, que funcionen como dice Andrés Manuel, como un Comité para gestionar los intereses de los ricos que se sienten omnipotentes, omnipresentes, omniscientes. Pero no entienden que en éste y en todos los países del mundo, la riqueza no la generan las élites gobernantes sino los trabajadores, esos a los que miran con desdén, con desprecio, pero que también sienten y piensan como cualquier ser humano. No entienden que al seguir difamando, calumniando, denostando a su presidente, sobrevendrá una fuerte y violenta reacción popular para callarlos. ¡Van a despertar al “Tigre”!