Los maestros, de la misma manera que todos los trabajadores burocráticos al servicio del gobierno del Estado de México, hemos venido padeciendo un conjunto de problemas en nuestra relación con el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM), institución encargada de brindarnos el servicio médico y la seguridad social que incluye nuestro derecho a pensiones y jubilaciones dignas, entre otros.

Todos los derechohabientes sabemos de la ineficiencia y del pésimo servicio que prestan las clínicas del ISSEMYM, la falta de medicamentos, estudios de laboratorio y rayos X, falta de personal médico, suplantación de especialistas por médicos generales, en fin, mala atención a los enfermos. Adicionalmente no hay pensiones dignas y los trámites para acceder a la jubilación son engorrosos y duran hasta dos años, al cabo de los cuales nos dicen que no hay dinero para pagar.

Pero ¿cómo fue que descapitalizaron al instituto a grado tal que no han podido garantizar el pago de pensiones ni la prestación de un servicio médico digno y de calidad? ¿Qué hicieron la contraloría y los organismos de control para evitar la corrupción y el saqueo del ISSEMYM? Nada, todo lo contrario, al instituto lo utilizaron como “caja chica” del gobierno priista para financiar las campañas político-electorales de su partido.

Así fue como lo saquearon, pero no solamente fue eso, también permitieron que muchos municipios, las dependencias y el sector central del gobierno del Estado, así como los organismos autónomos, incumplieran con su obligación de pagar las cuotas correspondientes a sus trabajadores, a los que sí les hicieron los descuentos. Esta situación prevaleció por muchos años.

Desde la reforma de 2002, hasta la de 2020, hemos visto ocho reformas (2007, 2009, 2012, 2014, 2015 y 2016), todas perpetradas con el argumento de que la población cada día moría más vieja y que por eso no alcanzaba el dinero para las pensiones y servicios médicos, pero no sirvieron para otra cosa más que para conculcar derechos e incrementar las cuotas que aportamos los trabajadores derechohabientes, pero no mejoraron el servicio.

No ha habido una rendición de cuentas derivada de auditorías externas que muestren la realidad financiera del instituto. El 5 de marzo de 2019 se aprobó la realización de una Auditoría Externa, con la participación de un despacho independiente y con capacidad técnica, que investigara desde 1998 hasta 2018 qué había pasado con las reservas financieras, los fondos pensionarios y la viabilidad financiera del instituto.

A pesar de eso, la Legislatura del Estado de México está pensando en aprobar una nueva reforma que pretende, otra vez, conculcar nuestros derechos al aumentar nuevamente la edad de jubilación y disminuir el monto de las pensiones, incrementar las cuotas de seguridad social, restringir el número de dependientes económicos beneficiarios del servicio médico y cobrar cuotas por beneficiarios adicionales.

En la propuesta que están trabajando los diputados, el instituto ya no se responsabilizará de atender a los pacientes con enfermedades crónico-degenerativas. Además, los diputados mexiquenses pretenden desaparecer el Sistema Solidario de Reparto y entregarnos atados de pies y manos a los banqueros que administran las cuentas individuales de las AFORES y hasta invierten esos recursos en la bolsa de valores.

Se requiere fortalecer al ISSEMYM porque ello implica contribuir a la mejora del régimen de seguridad social de todos los trabajadores burocráticos del Estado de México, entre ellos nosotros, los maestros. Pero esto no puede realizarse incrementando en cada reforma las aportaciones de los derechohabientes y la disminución de sus derechos. No vamos a permitir más incrementos en las cuotas.

Exigimos una verdadera auditoría financiera del instituto, sobre todo en el rubro de los fondos de pensiones y reservas financieras y que en un esfuerzo de transparencia se dé a conocer públicamente, para que los derechohabientes podamos revisar y analizar los resultados.

Como consecuencia de la auditoría, exigimos se finquen responsabilidades en contra de aquellos que hundieron financieramente al instituto y en contra de los que los encubrieron. En virtud de que ha sido una constante que en cada reforma se conculcan los derechos de los trabajadores, adelantamos que no vamos a aceptar otra reforma a la Ley del ISSEMYM.

Repudiamos que se pretenda substituir el Sistema Solidario de Reparto por el privatizador sistema de AFORES. Invitamos a todos los trabajadores afiliados al ISSEMYM a pronunciarse y a coordinar esfuerzos para evitar que nos vuelvan a hacer víctimas.

No vamos a aceptar ninguna reforma a la Ley del ISSEMYM y desde ahora anunciamos que nos habremos de movilizar hasta obtener una verdadera auditoría, rendición de cuentas, transparencia y afincamiento de responsabilidades a los culpables de la corrupción en el instituto. Invitamos a los diputados de la LX Legislatura del Estado de México, a poner en el centro el interés legítimo del pueblo del Estado de México.