POCOS PUEBLOS EN EL MUNDO HAN SUFRIDO LAS MÁS TERRIBLES REPRESALIAS POR PARTE DE UNA SUPERPOTENCIA, COMO LAS QUE ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMERICA ha perpetrado en contra del pueblo cubano. La más infame de las acciones cometidas por el imperialismo gringo ha sido el brutal bloqueo que mantiene en situación de pobreza a más de once millones de seres humanos. La sangrienta dictadura de Fulgencio Batista, que llegó al poder mediante un golpe de Estado en 1952, que suspendió las garantías constitucionales instaurando una dictadura militar, muy apoyado por los gringos que habían convertido a la isla del Caribe en un prostíbulo donde el contrabando, el vicio del alcohol y las drogas envilecían a los hombres de la isla, pero principalmente a las mujeres y a los niños, aportando enormes ganancias para las mafias norteamericanas, alimentando con todo ello la inconformidad y el repudio popular. El pueblo cubano respondió con la insurrección, al principio pacífica, pero que fue violentamente reprimida por el régimen. El 26 de julio de 1953, un grupo de jóvenes estudiantes que encabezaba Fidel Castro Ruz, iniciaron la rebelión por la vía armada, atacando los cuarteles militares de Moncada en Santiago de cuba y el de Bayamo.

HUBO MUCHOS MUERTOS Y DETENIDOS, ENTRE ESTOS ÚLTIMOS EL MISMO FIDEL QUIEN, DESPUÉS DE 22 MESES DE PRISIÓN SALIÓ DE LA CÁRCEL PARA FUNDAR EL “Movimiento 26 de Julio” con el claro objetivo de derrocar a Fulgencio Batista. Fidel viajó a México donde conoció al Che Guevara y preparó la insurrección, entrenando a un no muy numeroso grupo de revolucionarios que, desde el puerto de Tuxpan, Veracruz, salió con 82 guerrilleros hacia Cuba, en el histórico yate “Granma”, el 25 de noviembre de 1956, desembarcando en las costas orientales cubanas el 2 de diciembre, para iniciar la guerrilla en la Sierra Maestra, combatiendo con escasos 20 sobrevivientes del desembarco a un ejército de 80 mil soldados, pero que culminaría tres años más tarde con la entrada de Fidel Castro al frente de su guerrilleros barbones en Santiago de Cuba, y de Eloy Gutiérrez, Camilo Cienfuegos y el Che Guevara entrando triunfantes en La Habana, el primero de enero de 1959. El dictador Fulgencio Batista huyó hacia Santo domingo.

EL PRIMER GOBIERNO EMANADO DE LA REVOLUCIÓN CUBANA, CUYO PRESIDENTE, MANUEL URRUTIA, FUE RECONOCIDO POR EL GOBIERNO NORTEAMERICANO, mientras Fidel Castro era nombrado Primer Ministro y Comandante de las Fuerzas Armadas, iniciando así la “Reforma Agraria”, la confiscación de bienes mal habidos y un proceso de nacionalizaciones y expropiaciones de ingenios azucareros, que afectaron a la burguesía cubana a la que el gobierno revolucionario pagó enormes indemnizaciones, que fueron rechazadas en el caso de las empresas estadounidenses. Los capos mafiosos de la isla fueron encarcelados y, a partir de ese momento, comenzaron a salir en masa miles de familias cubanas adineradas y sectores de la clase media, para radicar en Miami, no sin antes llevarse millones de dólares del erario. Desde ese lugar han salido las principales críticas y conspiraciones contra el gobierno cubano hasta la fecha.

DESDE ENTONCES, LA PEQUEÑA ISLA DEL CARIBE COMENZÓ A SER VÍCTIMA DE UN CONJUNTO DE ATAQUES SISTEMÁTICOS, REBELIONES, BOICOTS INVASIONES Y ATENTADOS terroristas, financiados por el gobierno norteamericano con la finalidad de revertir los vertiginosos cambios que estaban impulsando los revolucionarios, mismos que fueron radicalizando sus posiciones políticas hasta declararse país comunista y lograr un acercamiento con el bloque soviético. Un ejemplo fue la invasión en Bahía de Cochinos, de Playa Girón y el bombardeo previo a las bases militares y aeronáuticas del nuevo gobierno cubano, el 15 de abril de 1961, invasión que fue derrotada y capturados los invasores. El presidente John Fitzgerald Kennedy, en 1962, estableció entonces el monstruoso “embargo comercial y económico” que hasta la fecha pesa sobre la isla. En 1992 se reforzó con la famosa “Ley Torricelli” y en 1996 con la Ley “Helms-Burton”. Dicho “embargo” exige que ningún país pueda comerciar con los cubanos bajo la amenaza de recibir también represalias por parte del imperio. Obvio es decir que esa medida arbitraria e inhumana ha deteriorado en forma tremenda el nivel de vida del pueblo cubano.

DICHO “EMBARGO” OBLIGÓ DESDE ENTONCES A UN FÉRREO CONTROL DE LOS ALIMENTOS BÁSICOS Y SU RACIONAMIENTO A LA POBLACIÓN QUE CARECE DE CASI TODO. Su situación se vio agravada cuando se desintegró la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, momento que fue aprovechado por los norteamericanos para apretar más y más la pinza; también se intensificó el bombardeo informativo sobre la isla pues, desde Miami, la llamada “gusanera”, difundía calumnias y ataques al gobierno cubano, al tiempo que exageraba la propaganda de los lujos y las ventajas del capitalismo gringo. A pesar de estar estrangulada, la isla ha logrado destacar con el mejor sistema educativo y de salud de toda América Latina. Brigadas de médicos cubanos apoyan solidariamente, lo mismo en los países más pobres América Latina, de África o Asia, que en cualquier otra parte del mundo, México incluido, como lo hicieron durante la pandemia de COVID-19. Sus deportistas son famosos por sus triunfos, lo mismo en los Juegos Panamericanos que en Olimpiadas internacionales.

LUEGO DE QUE ENFERMÓ, FIDEL CASTRO DEJÓ EL PODER EN 2006 Y ASUMIÓ EL MANDO DE LA REVOLUCIÓN SU HERMANO RAÚL CASTRO. ACTUALMENTE, MIGUEL DIAZ-Canel es quien preside el gobierno cubano desde el 10 de octubre de 2019. Pero salvo un tímido intento por parte del presidente Barack Obama de “suavizar” su política hacia la isla, EEUU no ha variado su posición. Ahora resulta que la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, apenas el pasado 23 de junio, exigió por vigésimo novena ocasión al gobierno norteamericano, suspender el bloqueo o embargo a la isla. Un total de 184 de 193 países, expresaron de esa manera su repudio al injerencismo de los Estados Unidos. Los únicos que votaron en favor de que continúe tan brutal medida, que en los hechos significa una cruenta guerra económica violatoria de las leyes y principios internacionales fueron, quienes si no, los mismos norteamericanos y los representantes del gobierno sionista y genocida de Israel. Vergonzosamente para el mundo, Colombia, Brasil y Ucrania se abstuvieron de votar.

ANTE LA ACTITUD PASIVA DE TODOS LOS PUEBLOS DEL MUNDO, ONCE MILLONES 400 MIL CUBANOS HAN SIDO CONDENADOS IGNOMINIOSAMENTE, DURANTE 60 LARGOS, eternos años, a la miseria, por la potencia más agresiva e intervencionista del planeta y lo han afrontado con toda la dignidad de su espíritu socialista y rebelde, porque son un pueblo al que nunca pudieron arrebatarle la dignidad. Pero Cuba, la que tuvo la valentía de declararse socialista, en medio de la guerra fría y el Macartismo feroz de la postguerra, ya no está sola: cuenta ahora con un gran apoyo solidario y activo de varios gobiernos latinoamericanos de izquierda, aun con diferentes matices, de países como Argentina, Bolivia, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Perú y México. Se aproxima el ya cercano 26 de julio, aniversario de aquél legendario asalto al Cuartel Moncada, evento que dio inicio a la revolución cubana y este es el momento de expresar nuestro repudio al inhumano bloqueo a la isla que fuera cuna del poeta revolucionario José Martí.