En mi visión de juventud, la discusión y posterior integración del proyecto de vivienda de Cananea en este frente llamado UPREZ fue otra etapa en el proceso de lucha por la concientización de la clase obrera hacia el socialismo, iniciada en los años ochenta en los movimientos estudiantiles, y de la formación de luchadores sociales comunitarios.

En 1982 en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCHO) Plantel Oriente, se presentó un movimiento estudiantil en el que, con la aportación de profesores, se tomaron las instalaciones del mismo, por cierto, nunca fue claro que es lo que se demandaba en concreto, más allá de la “democratización”. En ese proceso surgieron grupos de estudiantes que participaban en reuniones, discusiones, movilizaciones y guardias que resguardaban las instalaciones del plantel.

Uno de esos colectivos se llamaba “En Marcha”, lo impulsaron estudiantes que llegaban, expulsados del Colegio de Bachilleres por participar en otro movimiento estudiantil reivindicaba la democratización de la enseñanza, en el, aparte de las actividades ya mencionadas se realizaban círculos de estudio sobre los anteriores movimientos estudiantiles, sobre filosofía, sobre la lucha de clases, del papel del estado, de los jóvenes, de los estudiantes, de los movimientos de masas y de cómo generar 

conciencia en los trabajadores para luchar por el socialismo, de táctica, de estrategia, de la praxis, esto me interesó. Terminado el paro, continuó el grupo con círculos de estudio, las actividades culturales, en algunos casos con relaciones amistosas y el interés en la lucha de clases y con vistas hacia el socialismo.

Una vez concluido el ciclo escolar en el CCHO, algunos de los integrantes del colectivo “En Marcha” siguieron estudiando en la licenciatura, en la Facultad de Economía (FE), mantuvieron las actividades con círculos de estudio en otro colectivo, fundamos otro colectivo que se llamó “Nueva Democracia” con la demanda de la “democratización de la enseñanza”, por una “educación crítica, científica y popular” y al poco tiempo se integraron en otro movimiento estudiantil, de toda la UNAM, representado por el Consejo Estudiantil Universitario (CEU) en 1986.

Después de ese movimiento estudiantil exitoso, continuó el colectivo y se mantuvieron las relaciones entre algunos de esos integrantes del colectivo, en el que ya se hablaba de la Organización de Izquierda Revolucionaria Línea de Masas (OIRLM), colectivo clandestino, en donde participaban algunos alumnos, profesores de la FE e integrantes de otros movimientos sociales.

En esta etapa en la OIRLM se estaba discutiendo y decidiendo pasar de los movimientos 

estudiantiles a integrarse a los movimientos sociales campesinos, obreros y del urbano popular, con el fin de agudizar la lucha de clases, de impulsar movimientos populares de masas, a partir de resolver de manera colectiva las necesidades inmediatas, generar conciencia de clase, de toma del poder hacia el socialismo.

En el movimiento urbano basados en las experiencias de luchas en la toma de tierras, por servicios básicos, como agua, vialidades y escuelas, se impulsó la estrategia de trabajar en proyectos de vivienda nueva con participaciones y discusiones amplias, de bases.

Todo un reto, pasar de los círculos de estudio estudiantiles, de luchar en paros, de las discusiones por las diferentes visiones de las luchas sociales, de si la toma del poder, de si cambiar el sistema capitalista, o de reformarlo, de su comunismo o socialismo, de la nada, solo sueños, a organizarse, a trabajar de manera colectiva por algo concreto, y luchar por una vivienda digna y a incidir en el entorno por la democracia, a la lucha de clases concreta.

Uno de estos proyectos es el de Cananea que inició en 1983, y al que se integraron algunos de los participantes de los movimientos estudiantiles mencionados.

El de Cananea, fue un proceso favorecido por el auge del movimiento urbano ciudadano, surgido por el descontento ante la respuesta fallida del Estado mexicano ante el desastre ocasionado por el sismo de 19 de septiembre de

1985, y por la participación e integración con otros colectivos y organizaciones sociales autogestivos, independientes de partidos, como es la UPREZ que se fundó el primero de febrero de 1987 después de muchas discusiones.

De esta manera Cananea un proyecto de 1086 viviendas, en una zona marginada del oriente de la Ciudad de México, en el Predio El Molino, en Iztapalapa, se concluyó tan sólo en cinco años, a pesar de no haber nada ni factibilidad de servicios hasta equiparse con teléfono. Y junto con otros colectivos se logró impactar positivamente, en las colonias aledañas que teniendo veinte años de asentarse no contaban con todos los servicios básicos, los consiguieron por arrastre, al urbanizarse esta zona, no por estar organizados y luchar por sus derechos.

Todo este proceso de pasar de círculos de estudio, de paros estudiantiles, algunos de participar en movimientos sindicales, a trabajar y participar en generar comunidad, con organizaciones como la UPREZ y otras articulaciones, ha sido muy enriquecedor, de mucha formación política e ideológica, de creación de líderes, algunos hoy con cargos de elección popular, a ser gobierno. Lo que implica hacer una revaloración de lo logrado y de lo que falta, con la certeza de que hay pequeños logros otro mundo es posible con otros, en colectivos y comunidades organizadas y conscientes.

Como UPREZ se han impulsado y creado muchos proyectos de vivienda y educativos, se requiere ahora consolidar proyectos productivos sociales, culturales autogestivos y sostenibles, impulsar ahora políticas públicas menos asistenciales, responsables con el medio ambiente en el corto plazo con los nuevos jóvenes. Se requiere recuperar el sentido comunista de las discusiones originales, a la luz de la lección que nos dan los pequeños y grandes logros.

El comunismo es como la utopía, inalcanzable, y es seguir haciendo camino.

¡Zapata vive!     ¡La lucha sigue!

¡Zapata vive y vive! ¡La lucha sigue y sigue!

Jose Luis Lara.

UPREZ Cananea.